El fantasma de Reficar acecha el oscuro acuerdo de regasificación de Ecopetrol (I)
VOX
Análisis
Archivo No. 27562-VP

El fantasma de Reficar acecha el oscuro acuerdo de regasificación de Ecopetrol (I)

Reportería por

Lucio Torres

Fecha
10.05.26
Datos
1260
Tiempo
7'
Estado
OK
El presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, debe explicar este pacto con Frontera Energy. Foto cortesía.

El aire en la zona industrial y en la población Bajo del Tigre se respira un fuerte olor a gas náuseabundo. Es el fantasma de Reficar. El mismo hedor a improvisación y a negocio «cocinado» a puerta cerrada que hace una década nos dejó una herida abierta. Hoy, bajo el pretexto de una inminente crisis de gas, Ecopetrol se abraza en un acuerdo de servicios estratégico con la Sociedad Portuaria Puerto Bahía para producir hasta 370 millones pies cúbicos. Un pacto que huele mal. Con una ingeniería calificada por la DIMAR como «preliminar» y un esquema de contratación que salta por encima de las comunidades.

VoxPopuli Digital desnuda hoy la primera parte de una trama donde los apellidos de siempre y los intereses multinacionales de Frontera Energy amenazan con repetir la historia: recursos públicos en riesgo y una bomba de tiempo instalada en el corazón del Caribe colombiano. Lo grave: no traen progreso sino pobreza para la gente y riqueza para unas élites económicas y políticas que manejan el destino del Estado.

Cartagena y Bolívar está condenada a sufrir las consecuencias de un bogocentrismo que con sus macroproyectos aplastan la dignidad de los afrodescendientes. ¿Ácaso no sucedió con Reficar, la readecuación del Canal del Dique y tantos otros proyectos que prometen desarrollo y terminan hundiendo en la pobreza al territorio?

La sombra de un patrón criminal

La historia se repite con una precisión quirúrgica que asusta. Así como nos vendieron la modernización de la Refinería de Cartagena (Reficar) como la salvación nacional —y terminó siendo el saqueo más grande de nuestra historia—, hoy nos recetan la misma medicina. En 2017, la Fiscalía desnudó un patrón criminal en Reficar que solo sirvió para ensanchar la brecha de miseria en esta Cartagena mayoritariamente afro.

Ahora, bajo la excusa de una «inminente crisis de gas”, el libreto es idéntico: urgencia manifiesta para saltarse los controles. Mientras en las oficinas climatizadas de Bogotá se firman documentos con sellos de «prioridad nacional», en el territorio la pregunta quema: ¿A quién le vendieron nuestra seguridad por unos cuantos dólares de comisión?

¿Qué oculta Ecopetrol?

VoxPopuli Digital tuvo acceso a documentos que prenden las alarmas. Este acuerdo para la regasificación de Gas Natural Licuado (GNL) no es el «triunfo energético» que nos anuncia el Gobierno; es un salto al vacío. Es un contrato enmascarado de legalidad que huele a despojo.

Recordemos la herida abierta: en Reficar, bajo la modalidad de «costos reembolsables», se drenaron recursos públicos hacia multinacionales como CB&I, violando leyes y documentos CONPES sin que nadie moviera un dedo. Hoy, el socio de turno es Frontera Energy. Prometen inyectar 126 millones de pies cúbicos de gas en 2026, escalando a 370 millones. Pero, ¿a qué costo técnico y social? Estamos rastreando la ingeniería de «mangueras flotantes» que la DIMAR ya cuestionó. ¿Estamos instalando una bomba de tiempo junto a las comunidades para salvar los balances financieros de unos pocos?

La verdad no se negocia

Esta es la primera entrega de una investigación que promete sacudir los cimientos de la joya de la corona: Ecopetrol. No vamos a permitir que el Bajo del Tigre sea el daño colateral de un nuevo festín de contratistas. Lo mismo que sucedió con Reficar o el proyecto Canal del Dique.

Exigimos respuestas: En las próximas entregas revelaremos los nombres de los “zares” del gas que están detrás de este acuerdo y por qué este contrato podría ser la lápida de la seguridad marítima de Cartagena.

El fantasma de la ingeniería preliminar

La seguridad no es un juego de palabras, pero parece que para Ecopetrol y su aliado, Frontera Energy, así lo es. La hipótesis que planteamos en esta investigación periodística es aterradora: se habría procedido a la firma de un acuerdo de servicios de regasificación utilizando mangueras flotantes de alta presión a escasos metros de terminales de gasolina y GLP.

Lo que Ecopetrol no le ha dicho al país —y que hoy le exigimos vía Derecho de Petición— es cómo ignoraron el Oficio No. 29202602538 de la DIMAR, fechado apenas el 22 de abril de 2026. En dicho documento, la autoridad marítima fue tajante: la ingeniería del proyecto es «conceptual o preliminar». ¿Desde cuándo una empresa que maneja los recursos de todos los colombianos firma acuerdos de alto riesgo con planes que son poco más que un boceto? ¿Quién responde si una de esas mangueras falla cerca de los tanques de gasolina?

El convite de los excluidos

El Consejo Comunitario de Bajo del Tigre no es un obstáculo en el mapa; es un pueblo con derechos. Solicitó información y no se la dieron. Pidió consulta previa y le respondieron que no es necesaria. Esto dio lugar a una demanda de tutela que ha sido coadyuvada por el veedor Héctor Pérez Fernández.

Sin embargo, la sombra del racismo estructural parece proyectarse una vez más. Nuestra investigación apunta a que se habría omitido la Consulta Previa, ese derecho sagrado de las comunidades étnicas para decidir sobre lo que afecta su entorno.

¿Por qué Ecopetrol considera que regasificar GNL no requiere modificar la licencia ambiental de la ANLA? Están metiendo una actividad industrial nueva en un ecosistema frágil y junto a una comunidad vulnerable, pretendiendo que nadie se dé cuenta. Pero en VoxPopuli no nos callamos: estamos rastreando si la famosa «piña de amarre» y otras infraestructuras están ocupando ilegalmente espacio marítimo fuera de la concesión otorgada por la ANI. Si el Estado ocupa ilegalmente el mar, ¿qué queda para el ciudadano de a pie?

¿Conflicto de interés?

Pero el fondo de este negocio «oscuro» no solo es técnico, es político y de bolsillo. Aquí aparecen nombres que resuenan en la memoria de los grandes escándalos de hidrocarburos en Colombia. En el centro de la diana está Orlando Enrique Cabrales Segovia, representante legal de Frontera Energy, cuyo parentesco con exdirectivos vinculados históricamente a proyectos de Ecopetrol —como el cuestionado pasado de Reficar— levanta sospechas de un conflicto de interés del tamaño del Puerto de Cartagena.

¿Fue una invitación pública transparente? ¿O fue un «yo con yo» diseñado para favorecer a los amigos de siempre bajo la excusa de la seguridad energética? Hemos solicitado los cuadros comparativos de ofertas, y si no existen, estaremos ante la prueba reina de un direccionamiento contractual.

La trilogía de la verdad

Este es solo el comienzo. En VoxPopuli Digital no soltaremos este hueso hasta que la Presidencia de Ecopetrol y su Oficina de Cumplimiento le den la cara a Cartagena y al Bajo del Tigre. Prepárense para nuestras próximas tres entregas:

  1. Segunda Entrega: El peligro real de las mangueras flotantes y el desacato a la autoridad marítima.
  2. Tercera Entrega: La red de apellidos y los hilos invisibles entre Frontera Energy y los ex-Ecopetrol.
  3. Cuarta Entrega: El grito del Bajo del Tigre y la posible ocupación ilegal del mar Caribe.

La seguridad energética no puede construirse sobre el miedo de una comunidad ni sobre la opacidad de un contrato. El gas es necesario, pero la transparencia es innegociable.

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